Volver al ruedo

Solo conozco los rodeos por fotos y la televisión. No me provoca interés observar el espectáculo en vivo.

Pero con cada decepción y rechazo en el plano amoroso, con frecuencia surgen imágenes de la fuerte caída del animal salvaje, acompañada del dolor y la vergüenza.

Resulta especialmente poderosa la metáfora de volver al ruedo.

Entrar con la esperanza de tener mayor fuerza y agilidad para sostenerse, así como de obtener reconocimiento o ganar en autoconfianza.

También con la anticipación de regresar para probablemente caer de nuevo, y tal vez con más dolor. Con esa vulnerabilidad propia de la vida, pero que nos hace sentir protagonistas y nos separa de la barrera de los espectadores.

Como refiere Brené Brown con la metáfora del hombre en la arena (a partir de una frase de Roosevelt): solo hay que entrar y dejarse verse, con toda nuestra vulnerabilidad.

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s